Carboxiterapia contra la celulitis

Foto de carboxiterapia contra la celulitis

Caderas, glúteos, abdomen y piernas son las partes del cuerpo de una mujer más sensible a la aparición de celulitis, es decir de hoyos bajo la piel que surgen debido a la acumulación de grasa.

Tal situación suele preocupar a la mayoría de las féminas por cuanto suele verse a simple vista, es antiestética y sobre todo es muy difícil de quitar. Y es que en este caso la cosmética no ha resultado del todo exacta y los productos de este tipo requieren ser aplicados durante mucho tiempo para hacer notar sus efectos.

Cuando se desea optar por alternativas más rápidas para eliminar la celulitis existen varias opciones, entre ellas la cirugía estética y la carboxiterapia, incluida dentro de la medicina estática.

¿Qué es la carboxiterapia?

La carboxiterapia, también conocida como piel de naranja, es un método que muestra efectos inmediatos. Cada vez suele aplicarse con mayor frecuencia para eliminar várices, arañas vasculares, psoriasis, artrosis, úlceras de pie diabético, úlceras varicosas,  y para eliminar los rollitos que no suelen desaparecer ni siquiera con la mejor de las dietas.

Ejemplo de carboxiterapia

Esta terapia tiene origen en Francia, específicamente en la estación de aguas termales de Royat, durante la década de los 50. Fue por esos años que un grupo de cardiólogos realizó este tratamiento a pacientes con problemas de  circulación y acumulación de grasas.

¿Cómo es el tratamiento de carboxiterapia?

La carboxiterapia consiste en la aplicación, vía subcutánea, de dióxido de carbono en la zona donde se halla la celulitis. Para llegar hasta estas regiones es preciso emplear un equipo al que se conecta una aguja mediante una manguera y es por este canal que se aplica el dióxido de carbono.

El equipo anteriormente mencionado brinda la posibilidad de ser regulado en los parámetros de cantidad y velocidad para determinar la manera en que el gas entra al cuerpo. Y es que el CO2 tiene la capacidad de regenerar los tejidos haciendo que la piel recobre su elasticidad y la circulación de la sangre sea mucho mejor.

Resulta válido decir además que la carboxiterapia se emplea, además, para hacer frente a la grasa corporal, al envejecimiento corporal y facial, así como a la flacidez. Asimismo, estéticamente es bueno para eliminar las estrías, el acné, las ojeras y las líneas de expresión.

Resultados de la carboxiterapia

Los resultados de la carboxiterapia se pueden observar de manera inmediata. Y es que tras la primera sesión la piel se advierte más tersa y con un aspecto mucho mejor. Mientras se avanza en las sesiones se notan mucho mejor los cambios.

Foto de los resultados de la carboxiterapia

Aunque al principio los cambios se notarán con mucha facilidad no se debe abandonar la terapia hasta que se cumplan la cantidad de sesiones que el médico ha indicado. La cantidad de sesiones dependerá siempre de las características de cada persona, aunque por lo general se efectúan dos sesiones a la semana, de 30 minutos, y el tratamiento completo suele durar entre dos y 10 meses.

Tratamiento sin efectos secundarios

Algo a destacar en la carboxiterapia es que tras recibir el tratamiento la persona puede continuar con su vida normal, a diferencia de otros tratamientos para eliminar la celulitis. Sin embargo, es prudente que tras recibir la terapia, el individuo beba bastante agua y haga a un lado actividades como el nado, los baños turcos y el sauna. En caso de exponerse al sol, la persona debe colocarse abundante protector solar en la zona afectada.

No obstante, la persona no tiene por qué abandonar otras actividades de su rutina diaria como los ejercicios aeróbicos,  los cuales, de hecho, pueden ser muy beneficiosos en ese momento pues favorecerán la circulación de la sangre, quemarán la grasa y disminuirá la flacidez.

La carboxiterapia es un tratamiento que no posee riesgos si se realiza en un centro donde se encuentren las condiciones creadas y la higiene sea adecuada; no es doloroso y puede ser recibido excepto por las mujeres embarazadas, los enfermos de cáncer, así como aquellos que padecen de epilepsia e infecciones cercana a la zona donde se aplicará el dióxido de carbono.

Carboxiterapia facial

Este tratamiento no quirúrgico también puede ser usado para el envejecimiento facial, como leemos en este artículo de Sanitas sobre la carboxiterapia. Este tratamiento consiste en microinyecciones de CO2 en zonas localizadas de la cara. Con la carboxiterapia facial se consigue que los vasos sanguíneos se dilaten, lo que a su vez provoca una mayor oxigenación de los tejidos y una eliminación de toxinas. Todo ello unifica el tono de la piel, la reafirma y mejora la circulación.

La zona que más se trata con la carboxiterapia facial es el contorno de los ojos, para reducir las ojeras y eliminar las manchas que éstas producen. No obstante también puede aplicarse a zonas como el cuello o el escote.

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