Celulitis en los pies

Celulitis en los pies

Este tipo de dolencia se caracteriza por la aparición de una especie de picaduras o de bultos rojizos que, si no se trata, cada vez irá en aumento y suele aparecer en los pies, aunque puede darse en muchas más partes del cuerpo. Se trata de un tipo de celulitis infecciosa, como la ocular, que tiene un carácter agudo y que ataca concretamente a la piel. Es un tipo de enfermedad parecida a la foliculitis y puede llegar a provocar fiebre, aparte de inflamarse, enrojecerse y doler conforme va avanzando la inflamación. La infección está provocada, como en el caso de la ocular, por diferentes bacterias como pueden ser los estafilococos o los estreptococos.

Cuando una persona entra en contacto con la bacteria, entrando ésta por picaduras o heridas, es cuando se contagia y contrae la enfermedad. Se trata de una infección muy común que se extiende en pocas horas e inflama la piel y provoca retención de líquidos. Las bacterias entran en el cuerpo y las defensas envían sustancias que inflaman para luchar contra éstas, produciéndose así el dolor y el enrojecimiento.

Causas

En la mayoría de los casos, por tanto, este tipo de celulitis infecciosa se da porque se ha contraído la infección a partir de gérmenes distintos como los estafilococos o los estreptococos, bacterias que pueden estar presentes en el cuerpo sin causar perjuicio en éste, pero que causarán una infección cuando se tenga una afección, herida, corte etc. en la piel. Los hongos que penetran en la piel tras alguna herida, traumatismo o picadura de insecto también pueden causar este tipo de celulitis.

¿Cómo prevenirla?

Para conseguir prevenir una infección por celulitis es necesario curar siempre todas las heridas, picaduras e infecciones de la piel inmediatamente se produzcan, así como ir revisándolas y curándolas posteriormente para evitar que las bacterias penetren la piel y puedan causar una infección fuerte. Una vez la enfermedad ya se tenga o se crea que se pueden estar padeciendo síntomas, resulta muy importante acudir inmediatamente al médico de cabecera y no tomarse las medicinas que se quieran sin supervisión profesional.

Tratamientos

En cuanto a los tipos de tratamientos que se pueden realizar si se ha contraído esta enfermedad, en primer lugar la pauta básica será ir al médico, pues éste será sin duda el que mejor podrá valorar nuestra situación y establecer uno u otro procedimiento según lo considere oportuno. En la mayoría de los casos, sobre todo si se trata de adultos y de una infección con carácter leve, simplemente se recomendará que se tome unos antibióticos que serán administrados por vía oral, así como se incluirán analgésicos en caso de considerarse que esto es necesario. En cuanto a los antibióticos, siempre se debe hacer caso a las prescripciones médicas si se quiere acabar con la infección de forma correcta, y de no ser posible esta opción, deberían sin duda seguirse las instrucciones del farmacéutico o farmacéutica, o las presentes en el prospecto del medicamento.

Además de esto, también será muy interesante el mantener la zona en la que se encuentre la infección siempre por encima del corazón, con un cojín o una silla, para conseguir que baje la inflamación y se deberá guardar reposo hasta que mejoren los síntomas. Además, en casos más graves, donde se presente fiebre alta, la infección empeore, el sistema inmunitario esté bajo o se requiera la administración de antibióticos en vena, como en niños pequeños, probablemente será necesario el ingreso hospitalario.

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