Cómo combatir la celulitis

Ejemplo de cómo combatir la celulitis

La celulitis es una acumulación de tejido adiposo en la piel, producto de una circulación sanguínea deficiente que dilata las venas e impide la correcta eliminación de los residuos tóxicos. Este escenario se manifiesta en nuestro cuerpo con el aspecto característico de una piel de naranja.

Las causas de esta patología tan antiestética pueden ser diversas, pero se identifican algunas importantes como la edad (a partir de la adolescencia), la genética y el género (las mujeres son más propensas por sus sistema hormonal). Si eres de las personas que sufren los embates de la celulitis, prepárate a decirle adiós con esta guía que hemos preparado para ti, donde te mostramos como eliminarla por completo.

Alimentos para combatir la celulitis

Una buena alimentación y una práctica regular de ejercicios, son la dupla perfecta para obtener un cuerpo sano y una piel hermosa y libre de celulitis. Por lo tanto, nuestra dieta debe estar enfocada a la liberación de toxinas y alimentos que impidan la retención de líquidos en nuestro organismo.

Las buenas prácticas alimenticias pasan por incluir en nuestros platos algunos alimentos como el huevo, la leche y el pescado, ricos en vitaminas y nutrientes que permitirán reestablecer las fibras de colágeno y proveernos de un metabolismo saludable.

Del mismo modo, las verduras y frutas frescas, las legumbres y algunas carnes blancas como el pavo y el pollo, permitirán desintoxicar nuestro cuerpo y fortalecer los tejidos conectivos. El agua, por otra parte, puede ser un buen aliado en la eliminación de las toxinas acumuladas.

Foto de ejercicios para combatir la celulitis

Cremas anticelulíticas

El uso de lociones y cremas anticelulíticas presenta opiniones dividas. Aunque muchas personas consideran ineficaces sus resultados, estos tratamientos favorecen el flujo sanguíneo, a la vez que colaboran en la extracción de toxinas y grasas en nuestro organismo. Compuestas en su mayoría por vitaminas, extracto de algas y cafeína, las cremas anticelulíticas pueden tardar varios meses en dar resultados, aunque destacan por no presentar efectos secundarios.

Para complementar el uso de estos productos, se recomienda emplearlos a través de masajes, preferiblemente durante la noche para estimular el drenaje linfático y reforzar el tejido adiposo. En este sentido, existen algunos dispositivos de masaje que duplican los efectos de las cremas anticelulíticas, con movimientos que estiran y succionan la piel para tratar las diversas capas de la piel.

Ejercicios para combatir la celulitis

Cuando sudamos, también estamos eliminando toxinas y por supuesto, ganándole la batalla a la celulitis. Los ejercicios cardiovasculares, específicamente aquellos que trabajan nuestros glúteos y extremidades (como las sentadillas), son ideales para tonificar nuestra piel y endurecer nuestros músculos.

En ese mismo orden, existen algunos deportes como el jogging, el ciclismo y la natación, que de no poder realizarlos, siempre puedes poner en práctica un entrenamiento regular, que incluya rutinas como bicicletas en el aire, lunge o zancadas, abdominales y ejercicios aeróbicos.

Tratamientos quirúrgicos

Dentro de los tratamientos para la celulitis, la medicina pone a nuestra disposición, y gracias a las bondades de las tecnologías actuales, una serie de soluciones que si bien destacan por su efectividad, no deben ser consideradas como definitivas, siendo necesario combinarlas con los métodos antes descritos. Adicionalmente, será necesario tener en cuenta que muchos de estos tratamientos parten de un adecuado diagnóstico, a fin de determinar cuál resultará más idóneo para nuestra situación.

Foto de liposucción para combatir la celulitis

Liposucción

Se trata de la técnica más utilizadas por los especialistas médicos. El procedimiento consiste en la introducción de una aguja succionadora o cánula, a través de una pequeña incisión en el área afectada, con la que podrá ser extraída la grasa acumulada. Generalmente, se utilizará anestesia local.

Otras técnicas paralelas incluyen el uso de corriente eléctrica (celuloliposis) para diluir las acumulaciones de grasas, o una cánula curva (Lipo Jet), mucho más pequeña y de mayor precisión. Para el caso de la liposucción ultrasónica, el uso de ondas permite remover la grasa sin dañar el resto de los órganos.

Electroestimulación

Utilizada mayormente en casos de celulitis flácida y como su nombre indica, la electroestimulación utiliza pequeñas descargas eléctricas con el objetivo de aportar la permeabilidad suficiente al tejido celular y reforzar el flujo sanguíneo en el organismo.

A través de un impulso de corriente alterna y de frecuencia media, esta técnica encuentra sus variantes en la electroporación (que utiliza una descarga elastopulsada) y que aporta mayor penetración al procedimiento, y por otra parte, la electrolipólisis, que se basa en el uso de largas agujas que atraviesan la epidermis y reducen los nódulos adiposos.

Ultrasonidos (cavitación)

El principio de los ultrasonidos se apoya en el uso de ondas de alta frecuencia, tanto en las capas superficiales de la dermis como las más profundas, y cuya emisión actúa sobre los tejidos celulares (originando calor y acción mecánica).

El resultado de este masaje en proporciones diminutas, da lugar a la formación de burbujas de vapor en el líquido intersticial que revientan y transforman la grasa en un elemento mucho más fácil de eliminar de nuestro organismo. Por su bajo nivel de complicaciones y su poca invasividad, el ultrasonido es una de las técnicas más utilizadas para eliminar las celulitis.

Mesoterapia

La mesoterapia posee la ventaja de que puede aplicarse independientemente del tipo de celulitis que se padezca, pudiendo modificarse el tratamiento según sea el caso. Tras una inyección de soluciones homeopáticas por medio de una pistola electrónica, estos elementos actúan sobre las capas de la piel, reafirmando su consistencia y optimizando el metabolismo del cuerpo.

Cada sesión del tratamiento, indoloro además, tomará entre diez y quince minutos durante seis semanas. Similarmente, la presoterapia emplea bolsas de aire que alternan los niveles de presión que estimulan el riego sanguíneo y el sistema linfático.

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