Dieta anticelulitis, guía básica

Dieta anticelulitis, guía básica

Algunos estudios científicos así lo demuestran: la celulitis es una consecuencia directa del exceso de toxinas en nuestro organismo. La mala alimentación, los padecimientos circulatorios y hasta el estreñimiento, son también algunas de las causas que nos conducen a padecer una “piel de naranja”.

A nivel celular, cuando padecemos algún trastorno digestivo, nuestras células experimentan una reducción del nivel de oxígeno, lo que promueve además la contaminación de la sangre y la acumulación de dichos tóxicos en algunas zonas del cuerpo como los glúteos y las piernas.

¿Quieres evitar este escenario? Te mostramos cómo.

Las verduras: heroínas de nuestra nutrición

Se trata de las verdaderas protagonistas de toda dieta anticelulítica. Mientras más variadas y coloridas sean tus verduras y hortalizas, mucho mejor. ¿Imaginas lo delicioso que puede llegar a ser un plato de zanahoria, remolacha, alcachofas y lechuga? Pruébalo. Cualquier vegetal te aportará nutrientes muy valiosos para tu organismo. Por ejemplo, la col y la berenjena son alimentos ricos en potasio, mientras que el apio guarda un efecto anti-estrés, el hinojo resulta un poderoso diurético, y la remolacha o la alcachofa optimizan el funcionamiento de nuestro hígado.

Las frutas: compañeras inseparables

Las frutas son una fuente invaluable de vitaminas y oligoelementos esenciales. La mayoría de las frutas nos aportan fructosa, una forma de azúcar de absorción rápida que favorece el metabolismo y nos permite contar con una dosis extra de energía para el día a día. Además, algunos tipos de fruta guardan ventajas muy provechosas, especialmente por su contenido tan rico de vitamina C. En este caso, el kiwi es un laxante magnífico que contribuye a regular los niveles de potasio en el organismo, la fresa es rica en fibra, la piña repara nuestros tejidos y optimiza la digestión de proteínas, y por último, el pomelo es capaz de desintoxicar nuestro organismo de un modo asombroso.

Sobre las bebidas

“El agua es un elemento depurativo muy eficaz para favorecer la diuresis”, leemos en este artículo de dietas.ninja. Si quieres despedirte de las toxinas en tu organismo y el exceso de líquidos en las células, “lo más recomendable es que bebas hasta 2 litros de agua al día como mínimo. Además, deberás implementar de manera semanal una dieta depurativa a base de zumos de frutas y hortalizas sin azúcar. Con respecto al café, mejor limita su consumo una vez al día, y en cambio, opta por infusiones de menta, té verde y espino blanco. Reforzarán tu metabolismo”, seguimos leyendo.

Evita las grasas

Para mejorar nuestra circulación sanguínea, no hay nada tan eficaz como reducir el consumo de grasas, azúcares e hidratos de carbono. A la hora de preparar tus comidas, elige mejor cocinarlas a la plancha o al vapor, y en cualquier caso, libérate antes de la grasa contenida en algunos alimentos. Sobre los condimentos y conservantes, mejor evitarlos, al igual que las fuentes de grasa vegetal como el aguacate o los frutos secos. Si se trata de embutidos, carnes, dulces y bollería industrial, mejor ni mirarlos.

Ejercita tu cuerpo

No es necesario que te enfrasques en un régimen deportivo de alta intensidad. Lo más importante es que realices actividades físicas placenteras de manera periódica, como por ejemplo, caminar, pasear en bicicleta, tomar clases de baile, nadar, entre otras. Basta con que emplees media hora de tu tiempo diario para comenzar a ver los resultados en muy poco tiempo. Eso sí, asegúrate de enfocar tus rutinas físicas en el área de los glúteos, el abdomen y las caderas.

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