Guía completa sobre la celulitis

Foto de la guía básica de la celulitis

Al igual que sucede con las várices, uno de los problemas que hoy más atentan contra la estética corporal, lo mismo de hombres que de mujeres, es la celulitis. A pesar de constituir una patología benigna, la celulitis puede causar daños psicológicos y problemas de autoestima a las personas que la padecen, conocedoras de que su piel tiene algo que no es del gusto estético ni de la aprobación física por parte de sus semejantes.

En medio de tanta comida chatarra y la renuencia de muchos a practicar ejercicios físicos, ya sea por falta de tiempo o sedentarismo, hace que cada vez más personas tengas celulitis en determinadas zonas de su cuerpo, las que tratan de tapar en todo momento.

Sin embargo, la celulitis no es una enfermedad maligna de la que avergonzarse ni muchos es algo intratable. Para conocerla mejor y saber cómo enfrentarla, te proponemos esta especie de guía básica que esperamos disfrutes y más que nada te sea útil.

¿Qué es la celulitis?

Por celulitis se define una enfermedad o patología metabólica que suele afectar mayormente a mujeres, aunque los hombres no están exentos de manifestarla, cosa que viene sucediendo cada vez con mayor frecuencia. Se caracteriza por alteraciones funcionales y fisiológicas del tejido conjuntivo, fibroso o adiposo, las que van aparejadas con trastornos circulatorios e hipertrofismo de las células adiposas, sobre todo la de los miembros inferiores y en ocasiones las de la región glútea y abdominal.

Esta patología integra siempre a los tres elementos o componentes que conforman el tejido celulítico; uno lipídico, otro vascular y un tercero conectivo.

Foto de causas que provocan celulitis

Causas que provocan celulitis

La aparición de la celulitis puede estar condicionada por varios factores, es decir, que sus causas son variadas y no se reducen solamente a malos hábitos alimenticios. Entre las principales hallamos:

Herencia genética. Condicionada por antecedentes en la familia de obesidad, la que condiciona la acumulación de grasa y la aparición de zonas con celulitis. Por esto se recomienda que las personas con predisposición genética a la obesidad y el sobrepeso cuiden permanentemente su dieta.

Vida sedentaria. La ausencia de ejercicio físico y un sedentarismo excesivo provocan exceso de peso en las personas e incluso aquellos a los que no les hace subir de peso, sí les provoca acumulaciones adiposas en su cuerpo que se manifiestan mediante la celulitis. Por tanto, es falso decir que la celulitis es cosa de gordos; personas delgadas muy sedentarias también pueden tenerla. Lo mejor entonces para evitarla es incrementar los niveles de actividad física en nuestro estilo de vida, lo que beneficia el flujo sanguíneo y el metabolismo de las células grasas.

Alimentación inadecuada. Como hemos repetido desde el inicio del artículo una dieta no balanceada e ingestas excesivas provocan obesidad y acumulación de grasas, lo que favorece la aparición de celulitis. En este sentido se debe prestar especial atención al consumo elevado de sal, pues se ha demostrado que cantidades elevadas de sodio en el consumo dietético provoca retención de líquido, un síntoma que viene aparejado con la celulitis.

Trastornos circulatorios. Su existencia obstaculiza la eliminación de toxinas que al acumularse en la piel provocan la aparición de la patología.

Otras causas potenciales de celulitis, aunque no tan definitorias como las tres anteriores, son el estrés, el consumo de alcohol y tabaco, vestuario inapropiado, permanencia por largos períodos de tiempo de pie, y factores hormonales, los que tienen un rol más relevante en momentos clave como la pubertad, el embarazo y la menopausia.

Foto de como se desarrolla la celulitis?

¿Cómo se desarrolla la celulitis?

Desgraciadamente una persona se percata de que tiene celulitis cuando esta asoma ya a determinadas áreas de su cuerpo. No obstante, la celulitis tiene un proceso de desarrollo que cuenta con varias etapas o fases.

La primera de ellas está signada por el enlentecimiento de la microcirculación venosa y linfática, lo que provoca vasodilatación. Luego, en una segunda fase, dicha vasodilatación permeabiliza los vasos venosos y linfáticos, provocando la salida de líquido al medio exterior o espacio intersticial; líquido que posteriormente en la tercera etapa se torna denso y espeso, y obstaculiza el intercambio de nutrientes entre las células grasas y los vasos.

Debido a esto, y ante la imposibilidad de eliminar sus residuos o productos de desechos a la circulación, las células adiposas aumentan su tamaño, lo que se denomina como hipertrofia adiposa.

En una cuarta etapa aparece una fibrosis que encierra a las células grasas, de conjunto con los vasos venosos y linfáticos, en una red que interfiere en mayor medida con el intercambio nutritivo entre células. Por último, en una quinta fase, la evolución de la fibrosis genera macro nódulos, que son los responsables de la aparición externa de la celulitis.

¿Es posible combatir la celulitis?

La respuesta a esta interrogante, tal vez la que más preocupa a quienes la padecen, es afirmativa. No obstante, debe conocerse que la celulitis puede llegar a un estadío de desarrollo en el que es prácticamente irreversible.

Para frenarla o eliminarla deben tomarse un conjunto de medidas, la más importante de las cuales siempre será la práctica rutinaria de ejercicios físicos, en combinación con una dieta balanceada.

Existen otros tratamientos alternativos, basados en cremas, suplementos dietéticos e incluso intervenciones quirúrgicas con láser, que si bien es cierto que logran una mejoría, su efecto es sólo temporal.

Por tanto, lo más aconsejable es documentarse bien sobre los tratamientos existentes, combinar más de uno de ellos, y llevar un estilo de vida saludable que alargue su efecto en el tiempo.

Foto de síntomas de la aparición de celulitis

Síntomas de la aparición de celulitis

Los principales síntomas de la aparición de la celulitis también pueden estar provocados por otros trastornos circulatorios, de ahí que en ocasiones este aspecto tienda a confundir. No obstante, entre los principales síntomas se identifican el incremento en el peso de los miembros inferiores debido a la retención de líquidos (edema) y productos de desecho, los calambres, pies fríos y las várices.

Tipos de celulitis

Existen tres tipos de celulitis atendiendo a sus características: la blanda, la compacta o dura, y la edematosa.

La primera de ellas, la celulitis blanda, se aloja fundamentalmente en la zona abdominal, los brazos, glúteos y espalda. Se caracteriza por la consistencia floja de los tejidos, que se mueve al andar la persona que la padece, aunque no es para nada dolorosa.

Por su parte la celulitis compacta se ubica sobre todo en la cara interna de las rodillas y en la parte externa de los muslos, donde con frecuencia quienes la padecen presentan las odiadas cartucheras. De una consistencia granulosa, no se vislumbra tan fácil como la anterior y para hacerlo es necesario apretar la piel con los dedos.

La celulitis edematosa se localiza en muslos y en la parte inferior de las rodillas. En muchos casos se acompaña por calambres y varices y sí es una celulitis dolorosa, con una consistencia más rugosa al tacto que las demás.

Foto de celulitis en hombres

¿La celulitis es solo un problema de las mujeres?

Al principio del artículo lo mencionamos pero es bueno volver a recalcar que la celulitis no es una patología exclusiva de las mujeres.

Estudios estadísticos manifiestan que entre un 90 y 98 por ciento de las mujeres la padecen, pero algunos hombres pueden presentarla con aspecto y distribución similares, debido fundamentalmente a una disminución de las hormonas masculinas.

La principal diferencia entre los sexos en este tema radica en la disposición de la estructura del tejido subcutáneo, que aunque hace más potencial de padecerla a las féminas, no exonera a los varones.

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